El miércoles 7 de enero se llevó a cabo la primera conferencia de prensa del 2026 del gobierno de la Ciudad de México. El tema central: el proyecto de la nueva línea 3 del metro bajo el lema ‘Movilidad que transforma la ciudad’. La primera en tomar la palabra y luego de anunciar la presencia del director del STC Adrián Rubalcava Suárez (a quien el anfitrión se refirió como maestro) fue la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada.
En su papel protagónico que aún se niega a soltar, Brugada, durante casi 12 minutos, dio detalle del proyecto de la línea que corre de Indios Verdes a Ciudad Universitaria sin dejar pasar casi nada, siempre llevando la delantera, como queriendo hacer ver que, los funcionarios a su lado repetirán lo mismo que ella sin nada nuevo que aportar.
Y en vez de cederle la palabra a Rubalcava, se la concedió al secretario de movilidad, Héctor García Nieto, quien se metió todavía en más detalles como la extensión de la línea, el número de estaciones, detalles que a Rubalcava le tocaba mencionar.
Dubitativo, trabado y cambiando letras por otras (como si no estuviera seguro de lo que estaba manifestando), García Nieto habló de manera atropellada, con pleonasmos, como si no hubiera preparado su exposición. Mientras, Rubalcava, a su lado, de manera cauta y centrada, anotaba, escuchaba, observaba.
Cuando le tocó el turno de hablar, Rubalcava, a diferencia de García Nieto, se mostró, literalmente, con los “pelos de la burra en la mano”. Certero, puntual y seguro de sí mismo expuso lo que implicará renovar, o mejor dicho, crear casi desde cero una nueva línea 3 del Sistema de Transporte Colectivo.
Sin dejar de lado el discurso de la transformación, estandarte con el cual se ha venido manejando el gobierno de MORENA y la 4T, el otrora exalcalde de Cuajimalpa fue conciso y enfático, sin darle tantas vueltas al asunto y sí, tuvo que repetir algunos de los objetivos del proyecto, pero lo hizo más directamente, sin tanto “rollo”.
Al llegar la primera ronda de preguntas por parte de la prensa, Brugada una vez más tomó la palabra respecto a las fechas de arranque para la renovación del metro. En cierto momento, estuvo a punto de cederle la voz a Rubalcava para contestar esas interrogantes pero desvió el tema y sin ningún tipo de tapujo y por enésima vez, ninguneó al director del “bien público más importante que tiene la Ciudad de México”.
Llega la segunda ronda de preguntas. Esta vez, el también senador suplente de Manuel Velasco tuvo la oportunidad de responder de forma sucinta las dudas respecto al litigio entre la empresa china que participó en la línea 1 y la STC, ya que el retraso de aquélla derivó en afectaciones que llegaron hasta los tribunales.
Por otra parte, manifestó otras afectaciones, pero con respecto a la calzada flotante de Tlalpan (estructura peatonal elevada proyectada sobre esta vía para el año en curso), de lo cual, expresó que “se han tenido reuniones de trabajo con el sindicato de la STC y la Secretaría de Obras para acordar los horarios de ejecución de dicha obra y disminuir las afectaciones”.
Aunque estas dos intervenciones fueron breves, quizá el papel del director del metro no ha cobrado todavía la relevancia que debe tratándose de los asuntos del que Brugada Molina considera “el corazón de la movilidad de la Ciudad de México”.
Brugada aún no deja brillar con luz propia a Rubalcava ¿Acaso le teme a algo? ¿Acaso cree que por asignarle las tareas correspondientes a quien obtuvo la maestría en Administración Pública en el INAP la podría opacar en futuros proyectos? Reza por ahí un viejo refrán que dice: piensa mal y acertarás.
