Por Eduardo Rodríguez
La historia sigue a Macy (Fabianne Therese) y su novio Chase (Seann William Scott) en una excursión por un denso bosque de Tennessee. Lo que inicia como una escapada romántica se tuerce al toparse con una colección de tétricas muñecas de porcelana y una figura colosal con una máscara de cerámica agrietada. Tras un ataque violento, Macy es secuestrada y llevada a una cabaña donde el monstruo, llamado Dolly, tiene una retorcida obsesión: obligarla a actuar como su bebé dentro de una perturbadora guardería a escala real.
Apartado técnico y atmósfera: Filmada enteramente en Super 16 mm, la cinta logra una textura sucia, granulada y opresiva. Emula a la perfección el terror de explotación estadounidense de los años 70 y evoca clásicos como The Texas Chain Saw Massacre.
Un villano memorable: El diseño de Dolly, su imponente presencia física y sus movimientos desquiciados son sumamente perturbadores. La máscara está diseñada para no mostrar emociones, lo que eleva la tensión psicológica.
Efectos prácticos brutales: El maquillaje y el gore no se guardan nada. Si buscas una película visceral y sangrienta con un sadismo explícito, visualmente cumple con creces.
Lo que comenzó como una caminata romántica, terminó en una cacería. En el bosque alguien más quería jugar… y no piensa soltar a su presa.
La nueva pesadilla cinematográfica, escrita, dirigida y producida por Rod Blackhurst, está basada en el perturbador cortometraje “Babygirl” de 2022 (también de Blackhurst), esta expansión cinematográfica promete profundizar en los miedos más primarios del ser humano. Lo que comenzó como una pieza breve de horror, ahora evoluciona en una experiencia de larga duración que ya está dando de qué hablar en la Industria.
Dolly es protagonizada por Fabianne Therese, Russ Tiller y Michalina Scorzelli, y llegará a los cines mexicanos en Marzo de este año.
